Las comunidades tradicionales representan la ancestralidad y el cultivo de las herencias africanas que hemos recibido a lo largo de nuestra historia. Ellas mantienen vivas las tradiciones y son esenciales para la protección de nuestro patrimonio cultural y material. Varias manifestaciones culturales vividas en fiestas populares (Fiesta de Reyes, Congada, Jongo, Maracatu, entre muchas otras) solo son posibles gracias al trabajo de cultivo y resistencia de estas comunidades.